
ENTREVISTA A
Jesús Gutiérrez Jodra Defensor del menor de la cav
"Las políticas restrictivas al final hacen que la bola vaya creciendo y no atajemos el problema". Partiendo de esta premisa, Jesús Gutiérrez aboga por la prevención para poner freno a los menores que agreden a sus madres, amenazan a sus profesores o acosan a sus compañeros.
Jesús Gutiérrez Jodra Defensor del menor de la cav
"Las políticas restrictivas al final hacen que la bola vaya creciendo y no atajemos el problema". Partiendo de esta premisa, Jesús Gutiérrez aboga por la prevención para poner freno a los menores que agreden a sus madres, amenazan a sus profesores o acosan a sus compañeros.
Bilbao. "Muchas veces a los niños no les tenemos en cuenta cuando vamos a decidir algo en casa, como dónde ir de vacaciones o si vamos a cambiar los muebles de una habitación", lamenta Jesús Gutiérrez Jodra, convencido de que "los adultos no sólo tenemos que ver a los menores como sujetos a educar, sino también como ciudadanos que tienen mucho que aportarnos. Debemos aprender de ellos", dice.
¿Están garantizados, en general, los derechos de los menores vascos a la alimentación, la sanidad, la vivienda y la educación?
Puede haber algún caso muy puntual, pero la mayoría de nuestros pequeños están escolarizados, tienen su pediatra... Esas necesidades básicas están cubiertas.
Sin embargo, muchos no ven a sus padres hasta la noche. ¿Debería ser un derecho la atención paterna?
Es importante que facilitemos las cosas para conciliar la vida laboral y familiar, que los padres tengan unos horarios más flexibles, puedan reducir su jornada o pedir una excedencia con unas ayudas bastante mejores que las actuales, pero las familias también tienen que plantearse esa opción.
¿Ahora no lo hacen?
Parece que todos -el padre y la madre- tenemos que trabajar ocho o diez horas diarias para tener cierto estatus económico y a veces deberíamos plantearnos seriamente rebajar nuestro nivel de vida y dedicar más tiempo a estar en casa con nuestros hijos y educarlos.
¿Tienen los niños de hoy en día alguna otra carencia?
Es importante concienciar a la población no sólo de que hay que proteger a los menores, sino también de que son ciudadanos de pleno derecho y tenemos que darles el protagonismo que merecen. Tienen derecho a opinar, a que se les oiga y se les tenga en cuenta. Eso hay que reivindicarlo y desde la Defensoría intentaremos hacerlo.
¿Se refiere a escucharles cuando hay una separación, por ejemplo?
Los niños deben participar en todo porque les afectan todo tipo de problemas, desde una separación en su familia hasta la crisis, sobre la que pueden opinar y proponer cosas factibles. El problema es que no tienen los cauces donde hacerlo.
¿Qué plantea para recoger su voz: crear un miniparlamento, tal vez?
Habría que establecer unos cauces reales de participación -no como se ha hecho en algunos casos, sólo para sacarse la foto- de forma que los niños participen en un ámbito, esa voz se lleve a otro y se pueda llegar hasta el Parlamento.
¿Cuáles son los mayores males que sufren los menores en la CAV?
Tenemos la sensación de que los niños tienen cubiertas todas sus necesidades, incluso a veces en demasía, porque les saturamos de cosas materiales y de servicios, pero si rascamos un poco en diferentes sectores, nos encontramos con situaciones donde se están vulnerando sus derechos. Hay menores que sufren acoso, maltrato, abuso sexual o que están viviendo en su casa situaciones de violencia de género de las que son testigo y eso también les está marcando.
Save the children reclama que los hijos de las maltratadas sean considerados víctimas de la violencia de género. ¿Está de acuerdo?
Por supuesto. Los recursos que se están ofreciendo van dirigidos sobre todo a las mujeres y se está dejando un poco olvidados a los niños que están viviendo esa situación. No tienen una atención específica y realmente también necesitan una intervención profesional.
Hay menores que tienen que seguir viendo a sus padres, aunque éstos hayan maltratado a sus madres.
Es difícil de entender desde fuera, pero los menores tienen derecho a relacionarse tanto con su padre como con su madre y eso no se lo podemos arrebatar por una sospecha. Hay que ser cautos, investigar qué es lo que está sucediendo ahí y ver qué es lo mejor para el menor.
Habría que estudiar cada caso...
Es difícil generalizar y prohibir a todos los padres ver a sus hijos por una separación conflictiva. Hay que puntualizar en cada caso.
¿En qué casos no dudaría en retirar la patria potestad a los padres?
Siempre que se dé una vulneración clara de los derechos fundamentales de los niños, cuando no estén viviendo y desarrollándose en una situación buena, cuando sufran violencia, abuso, maltrato físico o psicológico o no estén cubiertas sus necesidades básicas.
Hay quien dice que al permitir a los homosexuales adoptar no se está velando por el interés del menor.
Lo importante es que sus derechos y necesidades estén cubiertas, tanto a nivel material como afectivo, y para eso es indiferente que la pareja sea homosexual o heterosexual. No hay que estigmatizar. Lo importante es que los pequeños estén bien y sean felices con sus familias.
Algunos menores agreden a sus compañeros, profesores y hasta a sus madres. En vez de defenderlos, hay que defenderse de ellos.
Esto nos tiene que hacer cuestionarnos cómo estamos educando a nuestros hijos. Es un reflejo de la falta de valores y de límites, que puede repercutir en el tema del respeto y llegar hasta situaciones de violencia. La prevención es muy importante para no llegar a esto.
Cada vez que un menor mata a otro, se habla de endurecer las penas...
Endurecer las penas no va a hacer que existan menos casos. Habría que trabajar por unas políticas más preventivas y por una adecuación a la realidad social, que va cambiando. Las políticas restrictivas al final hacen que la bola vaya creciendo y no atajemos el problema.
Hay menores que amenazan con denunciar a sus profesores si les reprenden. ¿Cómo hacer que los docentes recuperen su autoridad?
Hay una gran parte de la educación en valores, en el respeto, que se tiene que trabajar desde la familia. No podemos pretender que todo el peso de la educación recaiga en la escuela. Eso también ha sido un error. La prevención va a ser lo que nos va a hacer ir evolucionando en esto.
¿También la prevención es la receta que propone para los menores extranjeros conflictivos?
La prevención y las políticas de inserción. En el caso de los menores extranjeros su objetivo claro es trabajar y si tienen la posibilidad de formarse y trabajar, no hay ningún problema. De hecho, la mayoría están insertados plenamente.
"Hay predisposición de colaborar con el Ararteko"
BILBAO. a la espera de contar con los medios necesarios para poner en marcha la Defensoría del Menor, su titular aprovecha para irse "adaptando y poniendo al día".
Su antecesor, Rafael Masa, dimitió cuatro meses después de ser nombrado. ¿No le dio que pensar?
No. Hay una dimisión por motivos personales, luego se comentan diferentes versiones, pero no es algo que influyó en mi decisión.
Al parecer él renunció por falta de medios. ¿Teme que le ocurra igual?
Es una preocupación que está ahí, pero no tengo ese temor. La administración tiene un sistema para dotarnos de medios que a veces es lento, pero la Defensoría este año tiene un presupuesto y una dotación de plazas. El proceso está avanzado y creo que funcionaremos plenamente en un tiempo prudencial.
Fue nombrado con los votos de EHAK y la oposición de PP, PSE y Aralar. ¿Cree que esta circunstancia le resta autoridad moral?
Son circunstancias políticas, formas diferentes de ver las cosas, pero es algo que hay que superar. El nombramiento es por la mayoría del Parlamento, independientemente de los colores, y la mejor forma de demostrar la necesidad de la Defensoría es con el trabajo del día a día.
¿Le duele especialmente que el Ararteko considere la figura del Defensor del Menor innecesaria?
Hay diferentes formas de verlo. Yo no creo que el actual Ararteko lo vea como una figura innecesaria. Nuestras conversaciones telefónicas han sido de absoluta colaboración y, de hecho, mantendremos un encuentro la semana que viene.
¿Sus actuaciones no se solaparán?
Vamos a tener que trabajar para que no se dupliquen. Tendremos que estar bien coordinados y establecer cauces de comunicación muy fluidos. Los dos velamos por el interés de los ciudadanos y, habiendo esa predisposición de colaboración, no habrá ningún problema.
Iñigo Lamarca dice que hay mucho que hacer en el campo de la prevención y la sensibilización. ¿Enfocará su labor a estas dos áreas?
La Defensoría del Menor tiene varias funciones, también la atención directa de las quejas, pero, por supuesto, un área muy importante de trabajo es la sensibilización.
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