
Eduard Estivill Pediatra y neurofisiólogo, ofrece mañana una charla en el Colegio Gaztelueta
Su fama le precede. El doctor Eduard Estivill y sus métodos para enseñar a los padres cómo inculcar hábitos saludables a sus hijos (comer, dormir...), son reconocidos en foros y revistas científicas, pero también criticados desde la libertad que ofrece internet .
Bilbao. La experiencia de los años y principalmente los éxitos cosechados, ayudan al pediatra y neurofisiólogo Eduard Estivill a reflexionar sobre la educación infantil y a explicar aquéllas pautas que los padres y las madres deben compartir para inculcar conductas correctas a sus hijos.
Usted y sus métodos son famosos en todo el mundo. ¿Por qué?
En realidad sólo hemos recogido los conocimientos científicos sobre la medicina del sueño. El mérito consiste en haber traducido palabras técnicas a otras más sencillas.
Habla de un éxito del 98% y en sólo una semana...
Sí si los padres lo hacen exactamente. No es tanto cuestión de niños sino de maestros.
Entonces, ¿por qué es criticada su metodología?
En los foros científicos, congresos o revistas científicas no hay crítica alguna. Sólo es en internet donde se producen esas críticas. Una de las cosas que dicen es que en nuestro método hay que dejar llorar al niño y eso no es cierto.
¿Podría ser que los padres hubieran perdido su rol de guías en la educación?
Tiene mucha razón. Hoy en día tenemos dos grandes problemas: uno la falta de tiempo y otro la tecnología. La tecnología nos separa. No obstante, lo importante es entender que no hay que preocuparse por el tiempo que estemos con nuestros hijos sino por la calidad del tiempo que estemos juntos.
¿Y las Escuelas de Padres pueden ser una solución?
Son muy útiles. Lo que hacemos es enseñar pautas y hay un intercambio de preguntas.
Paciencia y firmeza son básicos en su esquema.
Los padres son más pacientes cuando están seguros de lo que hacen. Y la firmeza es una necesidad. Los niños necesitan seguir un camino. Cuando los niños tienen las pautas se sienten más seguros.
¿Y la afectividad?
Es lo más importante. Enseñar un hábito sin afecto no tiene sentido.
¿Una regañina es efectiva?
La agresividad no hace falta. Basta con indicarle una situación. Que él entienda que ha hecho mal y que papá y mamá están muy enfadados.
Los padres, y más los primerizos, atienden con rapidez a los lloros...
Los papás no son tontos y saben que los niños lloran de dos formas. Una cuando por ejemplo se han hecho daño, que hay que atender enseguida; otra es la utilizada para requerir la presencia del adulto. Cuando ese llanto es por algo que hacemos en su bien como dejarlo en la escuela, enseñarlo a dormir o a hacer pipí en el orinal, entonces los padres se quedan tranquilos.
¿Son los padres de hoy día peores que los de otras generaciones?
En absoluto. Son iguales o mejores. Porque tienen que trabajar en casa y fuera, especialmente las madres y compaginar todo. Y eso es muy difícil.
Aprender en vivo con especialistas
La solicitud de muchos padres, madres y educadores ha hecho posible que especialistas de la talla del doctor Estivill, la pedagoga Montse Doménech y el psicólogo Bernabé Tierno tomen parte mañana en la Escuela de Padres organizada por la Fundación Gaztelueta y Norbega. La cita será en el colegio leioaztarra (barrio Artaza 87), a partir de las diez de la mañana. El aforo será limitado, anuncian ya los promotores de esta iniciativa única en todo el norte peninsular, por lo que las personas interesadas deberán apuntarse llamando al teléfono 91 409 63 88. Los asistentes podrán aprender en vivo de la experiencia de diferentes especialistas todo aquello que siempre han querido saber para que los hijos crezcan sanos y felices, resolver dudas, descubrir nuevos recursos educativos, plantear casos concretos, etc. >J.F.
